lunes, 1 de abril de 2013

Abril

Dejemos las cosas claras: no sé qué esperar de ti.

Para no romper la costumbre, has aparecido a traición y casi sin darme cuenta. Por supuesto que te esperaba, pero juraría que alguien ha estado jugando con los relojes, o me he perdido algo.

No tengo ni la más remota idea de lo que me vas a traer, aparte de un par de semanas para dar rienda suelta a mis quebraderos de cabeza. Tampoco pido mucho, la verdad. Aunque podría. Podría ser avariciosa y decir que espero que me soluciones el resto del verano, de una forma o de otra, o que me cuentes historias en un tren mientras suena "Brown eyed girl". Pero como ya he dicho, no voy a ir mendigando momentos y no es época de Reyes Magos, aunque mi bufanda y mis guantes digan lo contrario. Y pasarás de largo, y probablemente ni me dé tiempo a saludar mientras despega tu avión.

Así que seré breve: sorpréndeme.

2 comentarios:

  1. Lo bueno de no esperar mucho es que luego las decepciones son menores. Ya me dirás qué sorpresas te trae el nuevo mes ;)

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    1. ¡Ay, no me esperaba verte por aquí! Y menos con ese nombre... ^^

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